No te pierdas el momento

Leyendo mis blogs favoritos a través de Google Reader en un momento luego del almuerzo, llego a éste artículo de Presentation Zen y aunque se refiere a la oportunidad única que se tiene al momento de hacer una presentación ante un público o audiencia, utiliza el “arte del té” como introducción y analogía para lo que quiere explicar. Más allá de la referencia a las presentaciones, me quedó retumbando la introducción. La idea del “arte del té” o “el camino del té” que explica, se puede traducir más o menos así:

Ichi-go ichi-e (一期一会) es un concepto conectado con el camino del té; expresa el ideal del camino del té. Traducido de manera no muy exacta significa: “un momento, una reunión” o “un encuentro, una oportunidad”. En la forma del té debemos respetar al anfitrión y los demás en el jardín y en el cuarto de té, y honrar el momento como si fuera una reunión única en la vida. Es decir, debemos apreciar cada reunión como si fuera la última, como si no fuese a ocurrir nunca más. Ichi-go ichi-e es un recordatorio de que cada ceremonia del té es unica, aún cuando los elementos nos son familiares.

Esto me llevó inmediatamente a recordar una situación: el año pasado estuve en Brasil en un viaje de negocios, asistiendo a una feria y reuniéndome con algunos colegas y colaboradores. Aún cuando se trataba de un viaje de trabajo, fui con mi esposa y aprovechamos la estadía para visitar Rio de Janeiro. De esta visita llegamos con recuerdos, regalos, mucho trabajo y claro, fotografías. Hoy en día, cuando veo estas fotos, me doy cuenta de que aunque estuve allí, realmente estaba en otro lugar; y al analizarlo creo que no estuve presente; no porque no quisiera estar allí sino porque mi mente estaba en muchas partes al mismo tiempo. De manera involuntaria estaba pensando en lo pasado y en lo que vendría y así me estaba perdiendo el momento, aún cuando lo estaba disfrutando de cuerpo presente, mi mente no estaba conectada completamente con el momento y de alguna forma, la experiencia no fue completa.

Rio de Janeiro

Esta situación es la reafirmación de lo que Garr Reynolds explica en el “arte del té”; es cierto, debemos disfrutar cada momento como si fuera el único o el último, de esta forma se asegura de vivir el presente, que es lo que realmente importa. Yo no recuerdo cuáles eran los pensamientos que tenía cuando estaba en la cima del Corcovado observando toda la ciudad de Rio en 360°, lo que sea que estuviera pensando, no tenía la importancia que tenía el vivir ese momento en ese mismo instante. Así como no recuerdo lo que pensaba allí, tampoco recuerdo ese momento como único o muy especial y habría podido ser así de haberme preocupado por vivir el momento.

Me queda de lección y a la vez de tarea: “No perderme el momento”. Se que será algo difícil pues como digo, la vida diaria y sus afanes nos alejan de las cosas verdaderamente importantes, sin embargo, voy a hacer la tarea.

Enlace: Ichi-go ichi-e: this is the moment
Sitio: Presentation Zen

1 comentario hasta ahora ↓

#1 Israel Viana  • 09.28.08 • 6:04 pm

Interesante lo del té. Me recuerda lo de Brasil a lo que dicen algunos psicólogos, el “efecto pantalla”: vivir más pendiente de la cámara que de vivir el momento. Siempre es importante pensar en ello.

Saludos y adelante con el blog.

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